Es tan extraño todo, de pronto te pones a pensar... Y te das cuenta de mil cosas que llenan de a poquito tu vida.
Cuando miro el cielo, recuerdo esas motitas de algo-dón, recuerdo al sol que alumbra un poquito más día a día. Recuerdo a la luna... Recuerdo un sentimiento, un recuerdo, un ahora.
Y es todo hermoso de nuevo, tantos días que hicieron que todo aclarara mi vida, que pusieron en el tapete las razones para existir, no todo es tan horrible, solo hay que tener esas fuerzas, esas que te ayudan para levantarte y no dejar solos a quienes de verdad te valoran. Esas fuerzas que encuentro en un abrazo, en un te quiero, en una mirada... En una esperanza.
Y vuelo, y me voy, para poder encontrar esas fuerzas, viajo y me siento en una nube que abraza al sol y se esconde en el cielo.
Gracias personitas que no me dejan sola. Gracias personitas que estuvieron ahí, gracias personitas hermosas que llenan mi vida. Gracias por ese hombro, por secar lágrimas, por tardes de conversación. Por compañía. Gracias por la distancia, gracias por sentir.
Gracias a ti que siempre estas... Por regalarme el sentir... El querer, el adorar, el perdonar, el existir.